¿8 de marzo: Día de la mujer MADRE trabajadora?
Ser mujer y trabajadora es algo que a las que hemos nacido a mitad de los 70 nos parece algo natural, algo que no tendría que ser objeto de ser marcado en el calendario, si no fuera porque aún hay desajustes en el mercado laboral que hacen que se siga celebrando este día. Pero mi preocupación desde hace unos años va más allá de las desigualdades que nos marcan los partidos políticos y asociaciones de mujeres de toda índole, progresistas, amas de casa, feministas etc. A los partidos políticos se les llenan los programas electorales año tras año con promesas de mejoras laborales para las mujeres, pero la reforma que mejoraría realmente la vida de la mujer trabajadora y la sociedad en general, no llega de la mano ni de unos ni de otros: La AMPLIACIÓN de bajas maternales en España.
El tiempo que la mujer MADRE trabajadora en España tiene para tras el parto dedicarle el amor y cuidado que el nuevo ser necesita, es de 16 semanas en general. Tras este periodo tiene que volver a ocupar su puesto de trabajo suponiendo que su bebé ha estado en sus manos y a su cuidado el tiempo necesario para afianzar vínculos y tener una lactancia prolongada, sin embargo la realidad es que empieza una lucha para llegar a tiempo a la guardería, obtener plaza y no necesitar un ejército de cuidadoras y/o abuelas, pasando por un nuevo capítulo en su vida que será el del famoso sacaleches para obtener con una máquina lo que el bebé hace de un modo fácil, sencillo y maravilloso y que así le pueda dar biberones de leche materna en la guardería una señora que de nada conoce el bebé, en una sala en la que comparte espacio con otros 10 ó 12 ó 20 bebés, en la que cada uno llora o duerme según su ritmo y en la que todos participan de la ausencia de sus madres, porque han tenido que ir a trabajar cuando ellos tenían sólo 4 meses.
Es miserable el tiempo de baja maternal que se nos concede en este país, es miserable el concepto que de una mujer en edad fértil se tiene en las empresas ya que se nos ve como una carga, como un peligro para la estabilidad de la empresa y hasta se llegan a hacer preguntas en las entrevistas sobre el número de hijos que se piensa tener y para cuando, el problema de haber dejado de tener hijos en la década de los 20/30 se agudiza por esta razón y no nos atrevemos a ser madres hasta muy entrada la treintena para ¡no fallar al mercado laboral!, para nada se nos ve como las que daremos a luz a nuevos seres que mejorarán la bajísima tasa de natalidad española y por consiguiente que somos quienes darán a luz a los trabajadores que cotizarán mañana para asegurar nuestras pensiones. Eso, al mercado laboral le trae al fresco.
¡Es tan precaria la sociedad que estamos forjando! Pretendo hacer ver la necesidad de la presencia materna el máximo tiempo posible al lado del recién nacido y hacer ver que toda la sociedad gana humanizando y naturalizando el periodo de cuidados de un nuevo ser, se ahorra en leches artificiales, envases y biberones, se ahorra en transporte hacia las guarderías, en tiempo, nos ahorraríamos muchas depresiones y muchas frustraciones...
Lo necesario, para el bien de todos, no es que una mujer cubra su puesto cuanto antes y vuelva a desempeñar su labor como si nada hubiera pasado tan sólo cuatro meses más tarde de dar a luz, necesitamos que se aumente la baja maternal alcanzando los niveles de bienestar social de otros países europeos, necesitamos que la baja maternal sea un periodo lo suficientemente largo que lo cubra otro trabajador y no se dejen sin cubrir porque para cuatro meses no merece la pena formar a nadie.
Necesitamos que no se nos vea en las fábricas, en las empresas, en los negocios familiares, en las administraciones, como mujeres que gozan de un montón de tiempo inmerecido o innecesario y que debemos cuanto antes renunciar a nuestra baja o compartirla con el padre, para así volver antes a nuestro puesto. Todo esto hace que un país entero se empobrezca y que las familias sean supervivientes en esta dinámica de crecimiento a ninguna parte.
Necesitamos que a las empresas se les prime para fomentar la contratación de mujeres en edad fértil, que se termine con este desamparo que el empresario sufre cuando varias de sus trabajadoras gozan de su escasa baja maternal y que hace que nuestros curriculums no valgan igual que el de los hombres aún teniendo mejor cualificación.
La igualdad que pretenden nuestros políticos no será nunca plena hasta que no se acometan reformas integrales en el ámbito de la maternidad, nosotras iguales a los hombres en el mercado laboral no seremos hasta que no se admita nuestra condición de mujeres MADRES trabajadoras.
No sé si leera esto algún político o algún líder sindical pero al menos escrito queda y la reivindicación hecha está, ojalá cale en alguien que pueda cambiar las cosas, los ciudadanos tenemos tan sólo estas armas, las palabras.




jueves, 18-03-10 10:45
Esta muy bien tu articulo y abre un debate en la sociedad, entre
ciudadanos, muy necesario. Todas las leyes de igualdad no tienen ningun
sentido si no se aborda con justicia el tema de la maternidad. Es una
barbaridad que en una sociedad "supuestamente" o que pretende ser
considerada como avanzada, no este contemplada la maternidad como una
tarea específica mas por la que hay que compensar a quien la ejerce. Es
muy triste que mujeres jovenes en edad de tener hijos tengan que retrasar
tanto y cada vez mas su maternidad por condicionantes sociales y
profesionales. Es muy triste ademas que esto ocurre sobre todo en las
mujeres jovenes mejor preparadas que desean ser madres y que han de correr
el riesgo biológico que supone una maternidad a edades cada vez mas y mas
avanzadas, cuando lo natural no seria esto. La edad de tener hijos la
deciden libremente los que desean ese hijo y van a ser padres
responsables, pero la naturaleza tambien decide y pasada una edad, el
parto y el embarazo se consideran de riesgo, este factor también debería
considerarse. Que tener un hijo sea la tarea que se pone a la cola, cuando
se han cumplido otras muchas tareas se han cumplido, no deja de ser caer
en la trampa que esa igualdad mal entendida nos impone a las mujeres de un
cierto nivel profesional que tenemos que competir con hombres en pié de
igualdad y que ejercemos la maternidad casi de soslayo, casi sin que se
note, con cierto nivel de heroicidad y complicidad de familiares, sobre
todo de abuelos, o sufriendo las situaciones que tu tan bien describes
cuando el bebé ha de ir a guarderias en los primeros meses de vida. Cuando
la maternidad deberia de ser un derecho de las mujeres en las edades
cuando mas natural es ser madre y sin que se interrupiera o perjudicara su
trayectoria porque ya estuviera contemplado de forma positiva socialmente
y legalmente, al menos para un nº de hijos razonable.
miércoles, 17-03-10 10:47
Estando de acuerdo, creo que la solución no pasa por el intervencionismo político. Pasa por la concienciación de los empresarios de que el bienestar de sus empleados implica directa y necesariamente el bienestar y prosperidad de su empresa... Si no que se lo digan a Mercadona. http://www.cincodias.com/articulo/empresas/Mercadona-cuida-empleadas-embarazadas/20070804cdscdiemp_1[..] su éxito no solo radica en que tengan precios bajos o productos de calidad, también está en que sus empleados y sobre todo sus empleadas trabajan a gusto, con garantías y con implicación en la empresa, y por eso a la empresa le compensa con creces darle todas las facilidades que puedan para que sus familias crezcan y sean felices...
miércoles, 10-03-10 12:47
Como ciudadana, estoy en contra de trabajar por la construcción de una sociedad precaria y miserable. Como mujer, me gustaría ser cómplice activa del cambio... ¿Pero con qué herramientas contamos realmente desde una posición no politica (o politizable...)? Enhorabuena por continuar con un debate tan valiente como necesario.
miércoles, 10-03-10 09:17
Que conste que yo estoy favor de la ley de igualdad y de todas las discriminaciones positivas y las intento practicar pero cuánta razón tienes en todo lo que dices!!!