REFLEXIONES SOBRE LA CIUDAD, LOS CIUDADANOS, EL MEDIOAMBIENTE Y LO LOCOS QUE ESTAMOS
Para presentarnos al concurso Próxima- ARQUIA, tuve que plantearme algunos temas de hacia dónde va la arquitectura y el ritmo de vida que marca a la sociedad actual. Elegí hacer este escrito como carta de presentación del nuestro estudio.Una mujer imaginaria en una ciudad imaginaria pero con problemas reales que vivimos todos a diario.
A partir de la preparación de la ponencia del estudio para el evento del PechaKucah Night en Jaén, han vuelto a mi cabeza estos pensamientos y me parece interesante recuperar estas reflexiones del 2007; ya que a pesar de haber surgido hace un par de años, sigue estando ( por desgracia) de total actualidad, tratado en muchos debates abiertos y aún sin resolver.
Por lo tanto es un propósito de recuperar con más fuerza todavía, esa línea que iniciamos años atrás; la cual pretendemos no perder: HUMANIZAR la arquitectura, hacerla más cercana a la persona que la vivirá.Humanizar la sociedad en la que vivimos y recuperar el vínculo del ser humano con la naturaleza, recordar que somos un hecho natural en nosotros mismos y que el ritmo vital impuesto, bien por nuestras ciudades, bien por las inexistentes políticas de conciliación de vida laboral y familiar nos alejan cada vez más de nuestro yo más natural.
Podemos cambiar las cosas, estoy segura y en ello estamos...
DICIEMBRE 2007
“…El coche que no arranca, ¡joder! Ya voy tarde al trabajo, cogeré el autobús pero a ver donde está la parada que con las obras de la calle la han cambiado ya seis veces…no entiendo por qué compramos este adosado de mierda tan lejos del centro, sí, sí lo entiendo porque más cerca le paso la hipoteca a mis nietos y no es plan.
Menos mal que ayer dejé al niño con mi madre y ella lo ha llevado a la guardería, la única pública que tenía plaza para madre casada y trabajadora.
No se si es normal, pero no debería ser normal tardar 55 minutos en llegar al centro en un autobús y este calor en Octubre tampoco es normal.
No se si va a cambiar el tiempo pero hoy me tiran los puntos del parto, la verdad es que hace sólo cuatro meses y medio que estaba pariendo y no me van bien estas carreras.
Mi parada es esta. Voy a ir quitándome capas porque, aunque no hace frío, esta gente pone la calefacción como si fuera Enero.
¡Qué pena! hoy dicen que empezaban a demoler los antiguos hangares. Estaban fenomenal para meter otra tipología y lo mejor eran los árboles… pero el jefe dice que otra cosa allí no cuadra.”
No cuadra, no encajan tantas piezas, hace tanto tiempo que no nos hemos parado a pensar hacia donde evolucionan nuestras ciudades y nuestra sociedad.
Vemos normal vivir a kilómetros de donde trabajamos. Vemos normal no poder cuidar de nuestros hijos para salir corriendo a trabajar. Vemos normal que los centros estén vacíos y que todos vivamos en la periferia. Vemos normal no ver árboles, no ver pájaros, no oler a hierba o a tierra mojada cuando llueve.



viernes, 20-11-09 22:00
Humanizar, como bien decís es la clave.
Y en el texto lo describís perfectamente y con mucha delicadeza, es cierto que convivimos con demasiadas incongruencias y nos hemos habituado con suma facilidad a todos estos horrores.
Ya lo decía Aalto en casi todos sus escritos hace más de medio siglo, o cuando nuestros maestros Coderch y Fisac criticaban a machete la arquitectura moderna por ser tan bonita como deshumanizada.
Pero lo difícil viene después, una vez que estamos de acuerdo en que hay que humanizar nuestra arquitectura, y sabemos perfectamente cual es la deshumanizada, ahora la clave es ver cómo hacemos esa arquiectura que nosotros entendemos humanizada!, y que de verdad sea real, que no sea tan “real” como se suele explicar en las memorias de arquitectos, que para bien poco o nada sirven.