Conclusiones (muy personales) sobre el desarrollo del primer concurso de arquitectura "Proyecto Express"
Soy Dolores Victoria Ruiz Garrido, socia de ASA y arquitecta de Semisótano rgrm arquitectos, soy quien ideó el concepto de Proyecto Express pero la ejecución del mismo ha sido gracias al esfuerzo de muchas personas dentro y fuera de ASA, creyendo en sostenibilidad, participación y arquitectura. He sentido la necesidad de explicar en que ha consistido y como fue esta experiencia piloto que puede haber sido un hito en los concursos de arquitectura y el uso de la red.
Este concurso fue concebido con un formato basado en la sencillez:
Sencillez en los requisitos para participar: abierto a estudiantes y arquitectos por igual.
Sencillez, en el formato de entrega: sólo dos A3 mandados de forma on-line, evitando costes materiales.
Sencillo en el tiempo de dedicación: tan sólo 12 horas de trabajo, lo que iguala las oportunidades cualesquiera que sean las circunstancias personales o el tamaño de los estudios, y aquí me detengo: porque con este concurso no valen los cantos que muchos hemos entonado sobre la suerte del soltero, o del que vive en casa de sus padres frente a ¡lo mal que lo tenemos los que sufrimos trabajos ingratos y familias acaparadoras de energía!
Se ha buscado el “No Sufrimiento” como nuevo concepto: los concursos de arquitectura llevan implícitos un nivel de sufrimiento que no es proporcional a lo que se obtenga sea rédito material o intelectual. Esta vez, seguro que lo ha habido, las caras que yo vi de los que proyectaron en Roca Gallery Madrid así lo decían, pero es un sufrir limitado y les quisimos compensar con una pequeña invitación a cerveza y vino que nos supo a poco, pero… los medios económicos también eran: Sencillos.
Del lugar y el personal de Roca Gallery Madrid sólo bondades se pueden decir, gracias por el apoyo.
El Grupo La Toja de La Carolina, mi pueblo, colaboró con la copa y permitió ese ratito de relax mientras el jurado estudiaba las 70 propuestas. Ya se cual será la nueva cláusula de las bases del próximo Proyecto Express: El jurado podrá fallar durante las 24 horas siguientes si el número de propuestas excede de 50!!
El jurado se quedó sin cena y terminó su labor cerca de las 2 de la mañana paseando por Azca, en busca de un pincho de tortilla a la vez que criticábamos el zoning y los pocos bares del lugar.
Gracias a Cáritas Diocesana de la Basílica de la merced. Teresa, fue la encargada de imprimir y repartir entre los vecinos un cuestionario sobre el lugar, que iba disfrazado de investigación personal sobre mini espacios de Madrid. Mil gracias y perdón por la mentirijilla. Tuve la suerte casi al final de localizar a Beatriz Burgos, de Aquí Tetuán y ella me puso en contacto con Paco L. Groll quien fue parte del jurado y nos introdujo nuevas necesidades y conexiones con el entorno que antes no habíamos entendido de aquel lugar.
Para que tanto los presenciales, como los participantes on line tuvieran casi las mismas oportunidades, David Gramaje, estudiante de fotografía, se pasó dos tardes tomando fotos de todo el entorno de forma desinteresada y antes Alfonso Blanco había encontrado planos e información del lugar. Gracias tambien a Chema Moya, fotografo colaborador de la Fundación Inquietarte, por las especionales fotografías que acompañan este post.
Sobre la participación on line o presencial me gustaría aquí abrir un debate y que los que habéis participado deis vuestra opinión...Si os parece que es vital poder visitar el lugar como algunos habéis ya comentado quizá haya que eliminar la participación on line, pero si pesa más la libertad de poder reflexionar desde casa, continuaremos con la idea en paralelo. Escribidnos en el blog de ASA o en el Facebook de Semisótano e iniciemos un segundo capítulo de la jornada del pasado sábado.
Tras analizar todas las propuestas el resultado del concurso nos aporta como primera reflexión, casi intuitiva, que en las escuelas de arquitectura no se está incidiendo demasiado: Uno, en la necesidad del análisis urbano y dos en el manejo de la herramienta más básica y sencilla que es el dibujo a lápiz o a mano, que es rápido y permite expresar la idea fácilmente.
Necesitamos incidir en el análisis del lugar como un todo interconectado, se han visto muchas propuestas en las que se dibujaba tan sólo la parcela llamada Jardines de La Basílica, pero ni siquiera aparecía el edificio o las calles que lo rodean.
Ha habido algunas propuestas que si lo han hecho y que intentan peatonalizar o actuar de forma más contundente, pero en un concurso como este, tan libre y de idea pura creo que deberían haber aparecido más propuestas radicales y potentes ¿ Estamos ante un momento en que el arquitecto teme opinar demasiado? ¿Cambiar las cosas fuera de los establecido? Creo que más que nunca los políticos y urbanistas en plantilla necesitan que les digamos que la ciudad es para el ciudadano y para permitir la vida en ella, VIVIR que no sobrevivir y tenemos que aprovechar cualquier foro para decirlo.
Me estoy alargando muuucho y esto se escapa del formato sencillo!
Me quedo y se que puedo hablar en plural, nos quedamos, desde ASA y Semisótano con un sabor de boca muy bueno, nos quedamos con una acogida espectacular por parte de los participantes, más de 120 equipos que nos dejan más de 500 personas interesadas en trabajar bajo este formato, me quedo con los agradecimientos recibidos en ASA por haber organizado este concurso, nos quedamos con la experiencia de abrir las puertas de ASA a ideas por parte de los socios,¡ seamos quienes seamos! y hacerlas posibles para fomentar los cambios y la transmisión de la sostenibilidad a la sociedad, nos quedamos con lo bien que ha salido todo on line con la ayuda de los Stepien y Barno y Arturo Peris, y con todos los amigos que a través de Facebook colgaron en sus muros el cartel anunciador y lo extendieron por la red y yo para terminar me quedo con los ojos rojos de Juanjo (mi marido) y de Ana Gómez, la secre de ASA , que dejaban ver las horas de ordenador que llevaban encima… pero seguían tan contentos.
Ahora nos queda enviar el premio a los ganadores, N`undo arquitectos, 1.000 euros aportados entre el Grupo Cosentino y la Fundación Inquietarte , un dinero que en crisis se valora más aún y que siendo una experiencia piloto agradezco de forma especial la confianza. Mil gracias al ejército de colaboradores, que incluye a abuelos, titos y niñeros… esto ha sido una experiencia colaborativa con mayúsculas.
Dolores Victoria Ruiz Garrido (Loliví)








viernes, 20-04-12 15:45
Muchas gracias "Eguzkihg" en nombre de los que estuvimos en la trastienda del concurso... y tambien de los que estuvieron dando la cara. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que el esfuerzo de realizar el concurso online merece totalmente la pena en esta politica de limitar esfuerzos, presupuesto y sufrimiento a los concursantes!!! Nosotros hemos estado tantas veces en el "otro lado" en los concursos que como organizadores esta vez, queriamos cuidar todos estos aspectos.
Gracias y espero que volvamos a encontrarnos, on line or live, en proximos eventos!
Juanjo (semisotano arquitectos)
Por ciero aprovecho para invitar a todos los que no seais aun SOCIOS de ASA a hacerlo... es un lujo poder pertenecer a este grupo que siempre esta abierto a apoyar las iniciativas de sus miembros
(perdon por la omision de tildes... teclados UK, sorry about that!)
viernes, 20-04-12 15:23
Hola!
Escribo para aportar mi experiencia personal, a cerca de si mereció la pena mantener abierta la opción de que se pudiera acceder al concurso vía on-line. Participé en el concurso a través de esta opción.
Es evidente que, el conocer in-situ el lugar, el tener la oportunidad de que el propio entorno te exprese sus carencias, tener contacto con los usuarios, es algo importante, que ayuda a ofrecer una respuesta idónea. Quizá, obviamente, mi propuesta hubiese sido mejor de haber podido visitar el lugar, así como de haber podido influenciarme por el propio propio debate e intercambio de ideas, que estoy segura, se genero en el pabellón.
Pero sin la opción on-line, gente como yo no hubiese podido participar. resido lejos de Madrid, y la situación económica no me hubiese permitido desplazarme hasta allí.
Decidí presentarme desde casa. Me organicé, con un grandísimo amigo arquitecto, que reside también lejos de Madrid, pero en dirección contraria a la mía ^_^, para, si bien cada uno presentaría su propuesta, podríamos estar en continuo contacto, aclarándonos dudas, compartiendo ideas, ayudandonos, animándonos...
Así que a las 9:00 de la mañana estábamos los dos conectados por skype, con el email y el blog de Asa abiertos, ilusionados esperando las primeras noticias. Realizamos las dos propuestas hablando continuamente por skype. Constantemente conectábamos con el blog de Asa, pues era nuestra forma de sentirnos parte de aquello. Y entregamos los dos, contentos con nosotros mismos, nuestras propuestas, y contentos por haber podido participar en algo de otro modo impensable. Y yo, a la 1 de la mañana estaba en un bar, con no arquitectos, mostrando a través del móvil la página de Asa, el blog del concurso, mi propuesta...y todos atentos esperando si se resolvía el concurso...porque una pequeña pelea en mi vida es intentar, siempre que puedo, que el mundo ajeno a la arquitectura, comprenda algo de lo que hacemos, entienda que es importante y que tiene muchísimo sentido ^_^
Quizá arquitectónicamente no haya tenido relevancia lo que se haya obtenido por el método on-line, no lo se. Pero mi consejo es que no eliminéis dicha opción en el futuro, porque, como veis, aporta otras cosas buenas para la arquitectura. Y porque opino que es mejor cuanto más difundamos lo que realicemos, y cuanto más medios haya para que todos los sectores de la sociedad conozcan nuestras ideas, lo que somos capaces de hacer, de proponer, de mejorar nuestras ciudades.
Por último, volver a dar las gracias por haber organizado el concurso, y agradecer mil veces la labor de quienes estuvieron a cargo de la opción on-line. Porque la documentación recibida fue totalmente clara y adecuada, un acierto tremendo, además, el aportar la encuesta. Y porque consiguieron que en ningún momento nos sintiésemos desconectados de lo que pasaba en el pabellón. De verdad, desde fuera, la experiencia ha merecido la pena.